Estudiantes de la UAJMS analizan el ciberbullying en las escuelas
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Estudiantes de la UAJMS analizan el ciberbullying en las escuelas

Estudiantes de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) llevaron adelante diferentes programas de intervención psicoeducativa referidos al ciberbullying, violencia intrafamiliar, autoestima, resolución de conflictos y acoso escolar en establecimientos educativos privados y públicos de Tarija. El docente Nils Puerta Carranza sostuvo que llevar adelante esta acción de prevención se debió a los alarmantes índices de violencia registrados en el país. Según reportes consolidados por el Ministerio Público y el seguimiento de organizaciones de derechos humanos, la violencia en razón de género e intrafamiliar bajo la Ley 348 sigue siendo el principal componente de la criminalidad en Bolivia, llegando a superar las 38.700 denuncias a nivel nacional en periodos de apenas 10 meses. Prevención Ante esta realidad, se elaboraron programas de intervención orientados a la prevención, proporcionando información acerca de los diferentes tipos de violencia (física, psicológica, verbal, sexual, social y ciberbullying) y analizando detenidamente la postura del agresor, de las víctimas y de los observadores. Con dinámicas participativas, recursos audiovisuales y psicodramas, se logró sensibilizar a niños, adolescentes y jóvenes, dándoles herramientas que les permitan manejar de manera positiva situaciones y episodios de acoso, conteniendo y denunciando cuando el caso lo amerite. Esta actividad de extensión universitaria, al margen de contribuir en la lucha contra la violencia, dejó en claro la necesidad apremiante de incorporar profesionales de la psicología en los centros educativos, principalmente para brindar atención terapéutica tanto a las víctimas como a los agresores. Datos que preocupan Para darle un sustento científico y mayor consistencia a este trabajo, los programas de intervención se alinean firmemente con la evidencia recolectada a nivel local por el Laboratorio de Psicología y la Sociedad Científica de la Carrera de Psicología de la UAJMS. En sus investigaciones diagnósticas realizadas directamente con estudiantes y profesores de secundaria en Tarija, se pudo constatar una inquietante realidad contemporánea: el acoso escolar no solo está presente, sino que el 84% de los maestros reconoce que ha aumentado notoriamente en las últimas décadas. La evidencia demuestra que el silencio que envuelve al acoso escolar sigue siendo un obstáculo significativo. No obstante, los estudios locales aplicados revelan datos clave para enfocar las soluciones de raíz: •La mutación hacia el entorno digital: El ciberacoso mediante insultos verbales o escritos empleando internet y dispositivos electrónicos se ha coronado como la principal forma de hostigamiento (25.1%), seguido muy de cerca por el ciberacoso mediante la difusión de fotos y videos privados (18.3%), siendo esta última la modalidad que genera mayor afectación psicológica en las víctimas. •El perfil de exclusión: El blanco habitual de los ataques suelen ser estudiantes que presentan algún rasgo atípico o distintivo (individual, familiar, socioeconómico o cultural) que no encaja con los estereotipos sociales predominantes. •Insuficiencia de las respuestas institucionales: Al ser consultados los profesores, se evidenció que las respuestas más comunes ante un caso de bullying son meramente reactivas, tales como "hablarles" en charlas de concientización esporádicas (87.4%) o recurrir a "amenazar y castigar" con la expulsión. Los mismos educadores reconocen que estas acciones son insuficientes a mediano y largo plazo. Atribuyen el incremento del acoso a factores más profundos como las crisis familiares, el aumento del estrés en los adolescentes, la influencia de medios de comunicación y la judicialización o debilitamiento de la autoridad de padres y maestros. Ante la alarmante ausencia de programas sistemáticos de prevención y tratamiento del bullying de carácter permanente en las unidades educativas de la región, el trabajo desarrollado por los universitarios cobra un valor civil y académico extraordinario, habiendo sido altamente valorado por colegiales, directores y padres de familia.

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