El repunte exportador de Bolivia tiene nombre propio: la minería
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El repunte exportador de Bolivia tiene nombre propio: la minería

Las exportaciones bolivianas alcanzaron $us 6.395 millones al primer semestre de 2026, un incremento del 55% respecto al mismo periodo de 2025 . Sin embargo, el repunte no fue generalizado: la minería explica la mayor parte del crecimiento, mientras los hidrocarburos continúan en descenso y las exportaciones no tradicionales avanzan a un ritmo más moderado. Los datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con base en cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística (INE), muestran que el valor exportado aumentó pese a una caída del volumen.

Entre enero y junio, Bolivia exportó 3,75 millones de toneladas, 19% menos que las 4,65 millones de toneladas registradas en igual periodo de 2025. La explicación está, principalmente, en el comportamiento de los precios internacionales de los minerales. Minerales concentran casi 70% de las exportaciones El sector tradicional, compuesto por hidrocarburos y minerales, concentró 77,6% del valor total exportado en el primer semestre, frente al 22,4% correspondiente a los productos no tradicionales.

En términos de valor, las exportaciones tradicionales pasaron de $us 2.915 millones en 2025 a $us 4.962 millones en 2026, un crecimiento del 70%, pese a que el volumen exportado por este sector se redujo en 30%. Dentro de este grupo, la minería fue la principal protagonista. Las exportaciones de minerales aumentaron 91% en valor, al pasar de $us 2.326 millones a $us 4.452 millones.

En contraste, el volumen exportado cayó 12%, de 984.000 a 867.000 toneladas. Con ese resultado, los minerales representaron por sí solos 69,6% del valor total de las exportaciones bolivianas durante el primer semestre. Es decir, de cada 10 dólares que Bolivia obtuvo por sus ventas externas, casi siete provinieron de la minería.

El valor generado por este sector también superó ampliamente al de todas las exportaciones no tradicionales juntas, que alcanzaron $us 1.433 millones e incluyen productos como soya, carne bovina, castaña, azúcar y joyería, entre otros. Los hidrocarburos siguen a la baja El comportamiento de los hidrocarburos fue completamente diferente. Las exportaciones del sector disminuyeron 13% en valor, de $us 589 millones a $us 510 millones, mientras el volumen se redujo 39%.

El resultado refleja la tendencia descendente de la producción de gas natural, que en los últimos años ha reducido su aporte al comercio exterior boliviano. Mientras la minería incrementó fuertemente su valor exportado con un menor volumen, los hidrocarburos registraron caídas tanto en cantidad como en ingresos. Las exportaciones no tradicionales, por su parte, mostraron un crecimiento de 18% en valor, aunque todavía representan una proporción menor del total.

Más valor con menos toneladas El desempeño de la minería evidencia que el actual repunte exportador está asociado principalmente a un efecto precio, antes que a un aumento de la producción. El país exportó 12% menos minerales, pero obtuvo 91% más ingresos por esas ventas. La diferencia se explica por las mejores cotizaciones internacionales de metales como el oro, la plata, el estaño y el zinc, entre otros.

Esto permite que Bolivia genere más divisas sin que exista, al menos por ahora, un crecimiento equivalente en el volumen físico exportado. El dato también plantea un desafío: la sostenibilidad del repunte dependerá de cuánto de esta mejora responda a un ciclo favorable de precios y cuánto pueda convertirse en mayor inversión, producción y capacidad exportadora. La minería impulsa el superávit comercial El salto de las exportaciones mineras también tuvo un efecto directo sobre el resultado comercial del país.

Bolivia pasó de registrar un déficit comercial de $us 520 millones en el primer semestre de 2025 a un superávit de $us 1.669 millones en igual periodo de 2026. La mejora fue cercana a $us 2.190 millones. El cambio se produjo en un contexto en el que las importaciones apenas aumentaron 2%, mientras las exportaciones crecieron 55%.

El comportamiento de los minerales también se refleja en los mercados de destino. China, principal socio comercial de Bolivia, casi duplicó sus compras al país, de $us 699 millones a $us 1.406 millones, impulsadas en buena medida por las ventas de minerales. El mercado chino concentró así alrededor del 22% del valor total exportado.

Un repunte que también expone una vulnerabilidad El crecimiento de las exportaciones permite una mejora importante en la generación de divisas y contribuye a aliviar la presión sobre las cuentas externas del país. En ese sentido, la minería está compensando parcialmente el retroceso de los hidrocarburos. Pero la concentración también representa un riesgo.

El hecho de que el valor exportado crezca con una caída del volumen significa que una parte importante del resultado depende de las cotizaciones internacionales. Una eventual corrección de los precios de los metales podría reducir rápidamente los ingresos por exportaciones y afectar nuevamente el saldo comercial. Por ahora, las cifras muestran que el repunte exportador de Bolivia en 2026 tiene un protagonista claro: la minería.

El desafío será determinar si esta bonanza basada en mejores precios puede convertirse en mayor producción, inversión y diversificación de la oferta exportable, o si se trata principalmente de un efecto favorable del ciclo internacional de los metales. “El agro necesita 4 millones de litros de diésel”: Gobernación pide “destrabar” la importación de combustible 'JP' busca importar gasolina y diésel sin subsidio ante la crisis de combustible en Santa Cruz La riqueza mineral también se construye, no solo se extrae

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