La investigación de Cerimedo, el constitucional de Espinoza
politica

La investigación de Cerimedo, el constitucional de Espinoza

Complicado sería un calificativo generoso para definir la jornada que ayer padeció el Gobierno de Rodrigo Paz, golpeado por dos flancos muy sensibles en tanto ambos señalados son del círculo íntimo del presidente. El primero es Fernando Cerimedo, “asesor principal” del presidente, como dicen sus tarjetas personales encontradas en el allanamiento a su lugar de residencia, y con el que ayer abríamos la crónica tratando descifrar qué jugada maestra estaría pergeñando para cambiar el paso de una dinámica destructiva que había acorralado al gabinete. Ni en los peores presagios alguien podía imaginar que acabaría detenido en Viru Viru vinculado, presuntamente, al homicidio en grado de tentativa que sufrió su más reciente expareja, Nadia Beller, y cuyos vericuetos se detallan en este enlace El segundo es José Gabriel Espinoza, superministro de Economía con hasta cinco viceministerios a su cargo y al que Rodrigo Paz le ha entregado las llaves de la reforma económica vía FMI y quién sabe qué más, acorralado por la compra irregular de una vagoneta de lujo marca Audi notariada por un precio irrisorio (50.000 bolivianos) y nunca incluida en su declaración jurada.

“Asuntos de cocina” para el ministro, que eludió comparecer en la sesión de interpelación de la Asamblea Plurinacional programada para ayer por el vicepresidente Edmand Lara, pero que no pudo evitar la censura con un total de 91 votos a favor y solo 34 en contra. Control de daños El vocero presidencial convocó a conferencia de prensa para las 20:00 horas y por primera vez, se cumplió el horario. Quizá se empieza a notar ya la ausencia del “asesor principal”.

La estrategia sin embargo no cambió un ápice. José Luis Gálvez le pone ganas, pero le falta carisma: “Dejemos en libertad que se investigue lo del tal Cerimedo”, que con suerte es un señor al que alguna vez se le consultaba alguna cosa de comunicación y del que nadie sabe de donde cobra, y “la censura de la Asamblea no es constitucional, dejemos que el Constitucional defina”, salvo por lo de que no hay quorum. En términos comunicacionales es un atrincheramiento en toda regla y un control de daños ramplón: alejarse del “señor Cerimedo”, del que ahora resulta que apenas nadie sabía; e ignorar la censura alegando que debían ser 111 y no 91 los asambleístas que tumbaran a Espinoza, como si 91 fueran pocos, o si quiera los suficientes para no tumbar la Ley de Inversiones o cualquiera que se ponga por delante.

Hay un runrún que se viene operando de forma más o menos sistemática. Es la vieja doctrina de negar la mayor: a Nadia no le dispararon porque no hay sangre en el vestido y al día siguiente dio una entrevista de 17 minutos en la que prendió el ventilador y disparó a todos lados como mecanismo legítimo de defensa. Nadia y DTV.

¿Quién se prestaría a recibir tres balazos? ¿Y para qué? Negar la influencia de Cerimedo en el gabinete es una temeridad.

Hay fotos del asesor acompañando al presidente en momentos de lo más personales, como el entierro del tarijeño Mauricio Aramayo, el matrimonio de la hija de Oviedo o la mismísima fiesta de compadres. Negar que Nadia Beller era su pareja también. Hay nueve ministros y muchos cuadros intermedios que han abandonado el gobierno en apenas nueve meses.

Casi ninguno contento. Algunos de ellos ya lo han señalado. Beller en la entrevista ha dado nombres concretos: Jofré – el empresario mirista que ha hecho varios negocios sonados, entre ellos el de la basura en El Alto – y la mismísima Bibi Urquidi, a la que le ha atribuido una relación directa con el asesor y un negocio en la importación de combustibles.

Además, dijo que a Cerimedo es el enlace con los grandes contratistas. Los del 5503 vamos. Gálvez solo pudo decir que Rodrigo Paz no hablaba para dejar investigar con libertad.

Conociendo los tiempos de nuestra justicia, esto puede ser eterno. La agenda pendiente La gravedad del asunto y su repercusión ha eclipsado todo, pero el gobierno de por sí se encontraba en una encrucijada complicada: acababa de duplicar los precios del diésel para los grandes consumidores, lo que anticipa más inflación; el dólar sigue más cerca de 12 que de 10; tramita una Ley de Inversiones para convencer al FMI del desembolso rápido, y se ha trancado antes incluso de aterrizar en comisión; y siguen descontando días para el fin de un Estado de Excepción que de momento no ha resuelto ningún problema mientras se agrava la situación de la canasta familiar.

Eso sí, el comandante de la Policía Mirko Sokol, que no veía prioritario detener a Evo Morales, estuvo ayer en Estados Unidos . Quizá ya cambió de opinión. Sin duda sería un buen momento para el gobierno.

Beller, Cerimedo y la violencia Fernando Cerimedo es un consultor de comunicación elevado a los altares por la ultraderecha continental tras varias de sus campañas. Prestó servicio a Milei – no acabó bien -, a Bolsonaro – tampoco – y se ha desempeñado en campañas. Varias.

Beller se dio a conocer como candidata a diputada del MAS en 2019, luego se incorporó al equipo de Camacho, tuvo pie en el poderoso TCP de Luis Arce y se enroló en el gobierno de Paz, donde conoció a Cerimedo. Hace unas semanas Cerimedo negó haber tenido un episodio de violencia contra Beller; Beller lo ha ratificado señalando que nadie le escuchó. El consultor sin embargo, siguió prestando sus servicios y representando la voz del presidente en varios foros privados, según se ha documentado.

← Volver a noticias