Los deseos del FMI y los padrinos de Cerimedo
El Fondo Monetario Internacional (FMI) viene pidiendo tres cosas a los países a los que rescata: celeridad en la toma de decisiones, discreción y estabilidad. Además, les pide tomar las medidas más “feas” antes de sentarse a la mesa, para que no le culpen. El Gobierno de Rodrigo Paz está lejos de acercarse a ninguna de ellas.
Hoy por hoy, no hay ni ministro de Economía sentado en su despacho. Gabriel Espinoza, constituido en el gran armador del plan económico del país, en el que Rodrigo Paz había delegado la negociación de los detalles dentro de una estrategia general – la de la alineación a Estados Unidos y el proyecto liberal clásico –, ha acabado fuera del gabinete por la compra de un Audi eléctrico, de lujo, mal notariado, y no declarado en su patrimonio. Algunos dicen que en realidad ha caído por soberbio, por no querer dar explicaciones o por minimizar un asunto que el pueblo entiende muy bien.
Hay quien apuesta a que Paz lo volverá a convocar al gabinete luego de que la Sala Constitucional declare a su favor respecto al procedimiento de su interpelación y censura. Otros creen que bastante tienen con purgar sus pecados como para cargar también con la sospecha de cooptación de la Justicia. Por si esto no era bastante escándalo, el intento de homicidio de la abogada Nadia Beller – colaboradora del Gobierno - ha removido lo más interno del círculo del poder presidencial.
Beller fue baleada en un hotel en Santa Cruz y horas después se detuvo a su pareja Fernando Cerimedo, “asesor principal” según sus tarjetas del presidente Rodrigo Paz y cuya presencia en el gabinete (o más bien, por encima del gabinete) ya había levantado mucha roncha en la interna. Tanto el escándalo de Espinoza como el de Cerimedo merecen una investigación judicial que los explique, pero políticamente son insuperables. El primero faltó a la verdad, como mínimo, en sus declaraciones juradas; el segundo está envuelto en un feminicidio en grado de tentativa, afortunadamente, y la investigación ha revelado múltiples propiedades, con dinero a raudales y otras informaciones difíciles de soterrar.
Los pasos de Paz El presidente ha optado en la semana por el perfil bajo. Solo hizo una aparición en Casa Grande del Pueblo, reuniéndose con los “ayllus de paz” donde se vistió de originario, como buscando el aval de la parte de la población que lo llevó al poder hace un año, pero de la que se olvidó pronto. Paz no ha alcanzado su primer año de gestión, y su trayectoria solo puede compararse con la de Jeanine Áñez: Ya ha perdido 10 de 15 ministros, varios presidentes de instituciones – BoA, YPFB, Aduanas, etc., - y a su asesor principal, además de múltiples cuadros intermedios, pero, sobre todo, ha perdido la confianza y la capacidad de llevar la iniciativa.
Si el escándalo político es complejo, el económico lo es más. El dólar baja porque no hay liquidez. La recesión golpea a las familias y el combustible sigue faltando, señalan los analistas especializados.
En esas se espera aún más inflación: la semana empezó duplicando el precio del diésel para grandes consumidores y usuarios directos, un golpe directo a los sectores productivos e industriales que tarde o temprano, se trasladará a los consumidores. Los cisterneros advierten con paros desde este lunes, y a la poderosa CAO, que es también una de las grandes tenedoras de los dólares de exportación, no le gusta la medida. Viendo la trayectoria del Gobierno con este tipo de medidas, la retirada de la medida es una posibilidad latente, pero ¿qué dirá el FMI?
Se suponía que este mes de agosto tenía que ser prácticamente una taza de leche con discusiones elevadas sobre los conceptos de la Ley de Inversiones mientras se dejaba pasar el texto del acuerdo con el FMI sin levantar mucho ruido para facilitar el anticipo y estabilizar la economía de cara al último trimestre, pero aun le queda semana y pico y Bolivia es un campo de batalla gigantesco mientras algunos sectores cuentan los días para que se levante el Estado de Excepción. La influencia de Cerimedo en USA Con los consultores políticos pasa como con los vendedores ambulantes que se suben al micro. Depende de uno creerles.
Cerimedo ha estado en las campañas de Milei y de Jair Bolsonaro, y aunque no ha acabado bien con ninguno de los dos, le daban certificado. La Derecha Diario, una suerte de cadena que agrupa a agitadores y activistas de ultraderecha en todo el continente tiene su sello en redes. Su gran valor sin embargo es la “academia Numen”, con la que entra en contacto con operadores inquietos, por ejemplo, la hija de Rodrigo Paz y con ella, su esposa.
Asociada a Brad Parscale, él sí, fue parte de la campaña de Donald Trump, como otros cientos de consultores y se mantiene cerca en el día a día. Algunos de los que han salido de las plantas nobles de la Casa Grande del Pueblo señalan que Paz decidió creer que Cerimedo era una vía directa a Trump, Marco Rubio y todo el poder Maga en Estados Unidos y, por ende, toda la región alineada a esos intereses, cuando quizá era al revés. Como sea, ningún presidente podría reconocer haber sido manipulado y utilizado por un asesor y pasar página como cualquier cosa.
De momento Fernando Cerimedo guardará detención preventiva por seis meses mientras se investiga el caso de tentativa de feminicidio, y tendrá que dar explicaciones por enriquecimiento ilícito. Cuando eso pase, será más difícil reducir el asunto a “un lío de faldas”. El asunto de la CAF es también extraordinariamente polémico.
El Banco de Desarrollo para las Américas, donde Jaime Paz Pereira trabajaba a tiempo completo al menos hasta antes de instalarse en Santa Cruz de la Sierra, fue uno de los primeros en ofrecer financiación a Bolivia. Cerimedo asegura que su presencia en Bolivia está ligada a una consultoría de esa institución. La CAF lo niega categóricamente.
El consultor está demasiado identificado políticamente como para ser financiado de esa manera. Cerimedo y Jaime Paz Pereira tienen una buena amistad y se les ha visto volar juntos de La Paz a Santa Cruz en al menos una ocasión. En medio de todo este contexto, el jueves los ministros orgánicamente más poderosos del país: Fernando Aramayo de Presidencia, Ernesto Justiniano de Defensa y Marco Antonio Oviedo de Gobierno, se reunían en la embajada de La Paz con su representante.
El día anterior, Mirko Sokol visitó también la embajada para reunirse con el secretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos (INL), Cart Weiland. Si se trataba de mostrar respaldo al gobierno en medio de la tempestad, quedó meridianamente claro. La reunión de Tuto, Samuel y Manfred, sigue pendiente.