Paz plantea el dilema y pide decidir: invertir en el futuro o gastar la plata para combustible barato hoy
El presidente Rodrigo Paz planteó este viernes a los bolivianos un dilema: decidir entre destinar recursos públicos a inversiones que permitan recuperar la producción de hidrocarburos y generar ingresos futuros o, por el contrario, mantener el gasto en combustibles importados hoy para sostener un precio en Bolivia más barato que el internacional. “Tenemos que tomar una decisión: o invertimos en nuestro futuro como son estos pozos para garantizar recursos en el futuro de la patria o nos gastamos esa platita en combustible hoy día para tener un precio que no es un precio comparable a nivel internacional”, afirmó Paz durante el acto de inicio de perforación del Pozo Junín-9D.
Según explicó, parte de los recursos que podrían destinarse a necesidades de educación, salud y carreteras, deben utilizarse actualmente para financiar la compra de diésel y gasolina en el exterior. “Me dicen: necesito hospital, necesito colegio, necesito asfaltado, necesito ítem de educación, necesito ítem de salud, y yo les digo, yo les consigo la plata, pero ahora porque en Bolivia estamos pagando un combustible que afuera es más caro resulta que la platita que es para hospital, para salud, para el colegio, para ítems, se tiene que ir en el diésel, se tiene que ir en la gasolina”, sostuvo. Anteriormente, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, reveló que es insostenible el monto diferencial del precio que se importa el combustible respecto al precio que se vende en el país.
Recientemente, el Gobierno duplicó a 2 mil millones de bolivianos el monto asignado de las arcas estatales para cubrir ese subsidio. Paz defendió la inversión en exploración y perforación de pozos como una apuesta de mediano y largo plazo para recuperar la capacidad hidrocarburífera del país. Sostuvo que Bolivia debe volver a invertir en hidrocarburos después de años de reducción de la producción y de las reservas disponibles para explotación.
Recordó que los grandes campos que, según dijo, generaron más de 60.000 millones de dólares para el país fueron descubiertos antes de los últimos 20 años y cuestionó que esos recursos no hubieran sido acompañados por una política sostenida de exploración. “El secreto del gas y de todo este tipo de industria es siempre seguir invirtiendo. Si dejas de invertir es como en el campo, si dejas de sembrar no vas a cosechar nada”, manifestó.
El mandatario afirmó que su Gobierno pretende iniciar inversiones cuyos resultados podrían materializarse dentro de 10, 15 o más años, con el objetivo de garantizar seguridad energética para las próximas décadas. Culpó de esta situación a la falta de inversión de los 20 años de gobiernos anteriores. Acusó a esas administraciones anteriores de malgastar los recursos que tenían fruto del gas y no reinvertirlos.
El mandatario insistió con el dilema sobre el destino de los recursos públicos: financiar el combustible subsidiado o destinarlos a infraestructura y servicios públicos. “Gastamos esa plata para que el combustible, el diésel, sea más baratito cuando afuera es más caro o esa platita la gastamos para que evidentemente Pando, Beni, Santa Cruz y el resto del país tenga electricidad”, cuestionó. También planteó que los recursos públicos deben evitar terminar beneficiando al contrabando de combustibles.
“Gastamos la platita para la salud, para que la gente tenga médicos en sus comunidades o la gastamos para que unos cuantos se hagan millonarios contrabandeando el diésel. Esa es la pregunta que hay que hacer”, afirmó.