Diésel: Contrabando y mercado negro mantienen especulación
La diferencia entre el precio regulado del diésel y el valor que alcanza en el mercado paralelo mantiene la especulación y vuelve a poner en el foco al contrabando hormiga. Mientras los grandes consumidores deben pagar Bs 18 por litro, de acuerdo con el Decreto Supremo (DS) 5676, transportistas y otros usuarios dentro del esquema regulado continúan accediendo al carburante a Bs 9,80, una brecha que genera incentivos para la reventa ilegal. El mercado negro de combustibles no es una actividad reciente en Bolivia.
Durante los últimos años se fortaleció principalmente en contextos de desabastecimiento y aprovechando la diferencia entre el precio subsidiado dentro del país y el valor que puede alcanzar el carburante en mercados vecinos o circuitos informales. La nueva normativa buscó reducir ese incentivo económico, pero la persistencia de la escasez y la dificultad para acceder al diésel en las estaciones de servicio mantienen activa la venta irregular y generan preocupación entre productores, empresarios y transportistas. DS 5676 El DS 5676, promulgado el 17 de agosto de 2026, establece un precio referencial inicial de Bs 18 por litro de diésel para los grandes consumidores, mientras mantiene en Bs 9,80 el litro para transportistas, particulares y otros usuarios comprendidos en el esquema regulado.
Diésel: Existen ofertas a través de redes sociales y ventas en tiendas, principalmente en zonas periurbanas y rurales. El precio varía según la región El precio destinado a los grandes consumidores podrá ser actualizado de acuerdo con la metodología establecida en la propia norma. El Gobierno argumentó que la medida busca reducir el costo que representa la subvención a los carburantes y, al mismo tiempo, disminuir el incentivo que durante años permitió que combustible adquirido a precios subsidiados termine en el contrabando o el mercado negro, donde puede llegar a comercializarse entre Bs 15 y Bs 20 por litro, dependiendo de la zona.
Contrabando hormiga Una de las modalidades más difíciles de controlar es el denominado contrabando hormiga, caracterizado por el traslado de pequeñas cantidades de combustible de manera repetida, a diferencia de las grandes operaciones de tráfico de carburantes. Con el DS 5676, los grandes consumidores tienen un precio diferenciado y existe un tope de hasta 120 litros para determinadas compras. Sin embargo, el combustible adquirido a precio regulado puede posteriormente ser trasladado, almacenado o revendido fuera de los canales autorizados.
Las formas de comercialización también son diversas. Existen ofertas a través de redes sociales y ventas en tiendas, principalmente en zonas periurbanas y rurales. El precio varía según la región, la disponibilidad, el nivel de escasez y la cercanía con las fronteras, por lo que dentro del país pueden encontrarse diferentes valores.
Desde el Ministerio de Hidrocarburos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no existe un dato exacto sobre la cantidad de carburante que termina efectivamente en el mercado ilegal. Cuestionamientos Desde diferentes sectores cuestionaron que, pese a la intención del Ejecutivo de reducir la especulación y el desvío de carburantes, la venta irregular continúa. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) denunció que el desabastecimiento todavía no tiene solución y que los productores no encuentran diésel ni siquiera pagando Bs 18 por litro.
Ante esta situación, deben recurrir al mercado negro, donde el carburante puede llegar a comercializarse a Bs 20 o más. En Tarija, el dirigente Luis Alfaro señaló que el diésel puede encontrarse en el mercado negro entre Bs 12 y Bs 18 por litro, presuntamente comercializado por personas que previamente lo adquieren al precio regulado de Bs 9,80. El transporte también expresó su preocupación y ratificó que la falta de carburante en las estaciones de servicio obliga a los conductores a recurrir al mercado paralelo para garantizar el abastecimiento necesario para trabajar.
Operativos y decomisos de carburante de la ANH La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) informó durante la última semana, a través de sus canales oficiales, sobre el decomiso de casi 10 mil litros de combustible, principalmente en operativos realizados en Santa Cruz y Beni. El Código Penal Boliviano tipifica los delitos de contrabando, agio y especulación. Estas conductas, además de contemplar penas de privación de libertad, pueden derivar en el decomiso del carburante y de los bienes utilizados para cometer el ilícito, como vehículos destinados a su transporte o inmuebles donde se almacene el combustible.