Yacuiba: Bagalleros enfrentan menor movimiento en la frontera
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Yacuiba: Bagalleros enfrentan menor movimiento en la frontera

En la frontera entre Bolivia y Argentina la actividad comercial se ha ralentizado. Los bagalleros de San José de Pocitos mantienen sus labores de traslado de mercadería, pero el movimiento irregular limita sus ingresos y deja a cientos de familias pendientes de la cantidad de productos que ingresan desde el vecino país. En Bermejo en cambio, el traslado de mercancía a Aguas Blancas se mantiene activo, sin embargo, los controles y decomisos en el vecino país se han intensificado, lo que ha generado molestias entre quienes se dedican a pasar productos.

San José de Pocitos Ramiro Alarcón, dirigente del sector, informó a La Voz de Yacuiba que actualmente unos 500 bagayeros se encuentran activos en el paso fronterizo, aunque estima que más de mil familias están vinculadas a esta actividad, tomando en cuenta a quienes trabajan de manera temporal o permanecen inactivos por la falta de movimiento. “Somos alrededor de 500 personas que estamos trabajando; es decir, somos 500 familias, porque de cada bagayero depende una familia”, señaló. La jornada formal se extiende de lunes a viernes, entre las 07:00 y las 13:00 horas.

Sin embargo, no todo ese tiempo representa trabajo efectivo. Alarcón explicó que la actividad se concentra en determinadas horas, dependiendo de la cantidad de mercadería disponible para trasladar. “Son dos horas que las aprovechamos al máximo, después ya se corta todo”, afirmó.

Entre los principales productos que actualmente llegan desde Argentina se encuentra la harina, además de alimentos y artículos de consumo como dulce de leche, gaseosas y alimento para animales. Jornada En las jornadas de mayor movimiento, un bagayero puede realizar entre tres y cuatro viajes de traslado de mercadería El comportamiento del tipo de cambio y el aumento del precio de los productos argentinos también repercuten en esta actividad. Cuando la mercadería pierde competitividad por el incremento de sus costos, disminuyen las compras y, con ello, las oportunidades para los trabajadores que se encargan de trasladarla.

“Hay días que no hacemos ni un viaje”, relató Alarcón. En las jornadas de mayor movimiento, un bagayero puede realizar entre tres y cuatro viajes, mientras que en los días de menor actividad puede terminar su jornada sin realizar ningún traslado. A esta situación se suma el tránsito del transporte pesado en el paso fronterizo.

Cuando los camiones ingresan o circulan por la zona, los trabajadores deben suspender sus labores para permitir el paso y evitar accidentes. “Cuando ingresan los camiones cortamos totalmente el trabajo porque precautelamos la seguridad de nuestros propios socios”, explicó. Pese a la reducción del movimiento, los bagayeros continúan siendo parte del circuito comercial de San José de Pocitos.

Para cientos de trabajadores y sus familias, cada jornada depende de una variable que no pueden controlar: cuánta mercadería cruza la frontera y qué tan conveniente resulta comprarla al otro lado. Bermejo La situación es distinta en el municipio fronterizo de Bermejo, donde la actividad comercial se mantiene activa por parte de ciudadanos argentinos. Sin embargo, donde se han registrado problemas es al otro lado, en Aguas Blancas, ya que los decomisos han aumentado, lo que ha generado molestias entre los bagayeros.

En pasados días se registró un enfrentamiento en la playa de las chalanas, en Aguas Blancas, donde los bagayeros se enfrentaron con personal de Prefectura Naval Argentina. El detonante fue el intento de decomiso de mercadería. Según los reportes de medios digitales de Bermejo, los efectivos habrían utilizado balas de goma para reducir a los estibadores, quienes respondieron arrojando piedras.

El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, se refirió a las tensiones registradas en la frontera en Bolivia y Argentina. Explicó que existe una rotación frecuente del personal de Prefectura que llega desde diferentes puntos del país y ve irregular el movimiento comercial fronterizo que se registra. “Imaginate, venís de otras provincias, bajás al río y te encontrás con 1.500 personas llevando de todo, en todo momento y lugar, sin pasar por Aduana, por pasos clandestinos”, sostuvo.

Frente a ese escenario, algunos efectivos comenzaron a intensificar los controles y el decomiso de productos, lo que derivó en enfrentamientos y diferencias con quienes trabajan trasladando mercadería. Sostuvo que el desafío es fortalecer los controles fronterizos sin perder de vista las características sociales y económicas que históricamente atraviesan tanto Aguas Blancas como Bermejo.

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