FMI: 10 claves que cambiarán la economía boliviana
Estos son los principales puntos del Memorando de Políticas Económicas y Financieras que acompaña el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para un préstamo de $us 1.900 millones. Un punto importante es que no solo se trata de un préstamo. El documento funciona como una hoja de ruta de política económica con metas fiscales, monetarias, cambiarias y de reservas, además de reformas estructurales que serán revisadas periódicamente.
El propio memorando establece revisiones trimestrales. Los 10 puntos clave del acuerdo con el FMI 1. Un programa de $us 1.900 millones por 36 meses Bolivia acordó un programa bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF) por 36 meses, equivalente a DEG 1.369 millones.
El objetivo central es recuperar la estabilidad macroeconómica, fortalecer las reservas, reducir las vulnerabilidades fiscales y externas y crear condiciones para el crecimiento. El FMI calcula que este acuerdo puede ayudar a movilizar más de $us 5.000 millones de financiamiento adicional de organismos como el Banco Mundial, BID y otros socios. 2.
El déficit fiscal debe caer con fuerza Uno de los compromisos más importantes es una consolidación fiscal equivalente a unos 8,5 puntos porcentuales del PIB entre 2026 y 2029. El Gobierno se compromete a eliminar el déficit primario del Sector Público No Financiero (SPNF) al finalizar el programa. Además, el déficit global debería bajar hasta aproximadamente 3,5% del PIB en 2029.
Para 2026, el presupuesto reformulado fija un déficit máximo de Bs 47.000 millones, equivalente al 9,3% del PIB. 3. Se acaba el financiamiento del déficit con dinero del BCB Uno de los cambios más importantes es el compromiso de mantener en cero el nuevo financiamiento monetario del Banco Central de Bolivia al Gobierno.
En términos sencillos: el Tesoro ya no podrá recurrir al BCB para cubrir sus déficits mediante nueva emisión de dinero. El documento establece este compromiso como criterio continuo del programa. Esto busca contener la expansión monetaria y, por esa vía, reducir las presiones sobre la inflación y el mercado cambiario.
4. La subvención a los combustibles se elimina en 2027 Este es probablemente uno de los puntos con mayor impacto sobre la economía real. Los precios internos de los combustibles se mantendrán congelados durante 2026, pero el programa establece que desde enero de 2027 los precios deberán alcanzar niveles de recuperación de costos y el presupuesto de ese año no deberá contemplar subvenciones a los combustibles.
El documento señala además que se reforzará la participación privada en la importación y comercialización de combustibles a precios de mercado. El efecto esperado es reducir una de las principales cargas fiscales, aunque el propio acuerdo reconoce que la medida puede generar presiones inflacionarias y conflictos sociales. 5.
El dólar tendrá un régimen más flexible Bolivia se compromete a avanzar hacia un tipo de cambio determinado por el mercado. El acuerdo señala que ya se unificaron el tipo de cambio oficial y el de referencia y que los bancos deberán tener libertad para realizar operaciones de compra y venta de divisas a tipos negociados. Las intervenciones del BCB serán limitadas y estarán destinadas principalmente a enfrentar episodios de desorden financiero.
Esto supone un cambio profundo respecto al esquema de tipo de cambio fijo que caracterizó a la economía durante años. 6. El BCB deberá controlar más estrictamente la liquidez El nuevo marco monetario establece a la base monetaria como ancla nominal.
El objetivo es que la inflación vuelva a niveles de un dígito hacia 2028. El documento proyecta una inflación de 14% al cierre de 2026 y una reducción posterior hacia cifras de un solo dígito. El BCB deberá publicar metas mensuales de base monetaria y utilizar instrumentos de mercado para absorber o inyectar liquidez según sea necesario.
Incluso, si la base monetaria supera en más de 2% la meta mensual, se prevé discutir medidas correctivas, como una mayor absorción de liquidez o modificaciones del encaje legal. 7. Habrá una reforma profunda del sistema financiero El acuerdo plantea pruebas de estrés de solvencia y liquidez, evaluaciones de calidad de activos y nuevas reglas de supervisión bancaria.
ASFI deberá realizar evaluaciones sobre la capacidad de los bancos para resistir escenarios adversos. También se plantea actualizar las normas sobre capital, liquidez, provisiones, riesgo de tasas de interés y operaciones con partes vinculadas. Además, Bolivia se compromete a modernizar el régimen de resolución bancaria y crear una unidad especializada para la garantía de depósitos.
8. Se ampliará la protección social, pero será más focalizada El acuerdo no plantea simplemente reducir el gasto. También establece que debe aumentar la protección para los hogares vulnerables.
El Gobierno se compromete a crear un registro social unificado, incorporar mecanismos para verificar los ingresos de los beneficiarios y mejorar la focalización de los programas sociales. La lógica es que la eliminación de subsidios y otras medidas de ajuste no recaigan de la misma manera sobre toda la población. 9.
Habrá cambios en empresas estatales, hidrocarburos, minería y controles de precios El programa abre una agenda de reformas estructurales. Entre ellas está la reestructuración de empresas estatales no viables, para reducir sus pérdidas y el riesgo que representan para las cuentas públicas. También se plantea revisar las normas de hidrocarburos y minería para incentivar nuevas inversiones privadas y aumentar la exploración.
Otro cambio relevante es la eliminación gradual de controles de precios y restricciones a las exportaciones, acompañada de mecanismos de protección para los hogares pobres. 10. El FMI revisará el cumplimiento cada trimestre El dinero está asociado a un programa que tendrá seguimiento periódico.
El acuerdo establece revisiones trimestrales mediante tres tipos de parámetros: criterios de desempeño cuantitativos, metas indicativas y parámetros de referencia estructurales. Entre los indicadores centrales están las reservas internacionales netas, el resultado primario del SPNF, la prohibición de nuevos atrasos externos y el límite al financiamiento del BCB al Gobierno. La primera revisión está prevista para diciembre de 2026, tomando como referencia los resultados de septiembre.
En otras palabras: el crédito no es un cheque en blanco. Bolivia deberá mostrar avances en sus metas y reformas durante los tres años del programa. Análisis del acuerdo El documento deja ver que el crédito del FMI es apenas una parte de un programa mucho más amplio .
El núcleo del acuerdo puede resumirse en cinco grandes cambios : menos déficit, menor emisión del BCB, eliminación de subsidios, un dólar más flexible y una mayor participación privada. El costo inicial también está explicitado. El propio programa reconoce que la economía seguirá contrayéndose en 2026 y tocaría fondo en 2027, antes de iniciar una recuperación con mayor fuerza hacia 2028.
Por eso, el punto central es que los $us 1.900 millones no representan recursos disponibles para aumentar el gasto público. El acuerdo busca, sobre todo, darle oxígeno externo a Bolivia mientras se ejecuta un ajuste fiscal y monetario destinado a estabilizar las cuentas públicas, reconstruir reservas y corregir las distorsiones cambiarias. El FMI confirmó que el programa fue acordado por 36 meses y por unos $us 1.900 millones, y que está diseñado para acompañar las reformas bolivianas y movilizar recursos adicionales de otros organismos multilaterales.
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