Los vehículos eléctricos ganan espacio en las calles de Tarija
El fin de la subvención al diésel y el nuevo precio de ese combustible comenzaron a cambiar las opciones de movilidad en Bolivia. En Tarija, una de las señales de ese escenario se observa en la mayor demanda de vehículos eléctricos, tanto autos como motocicletas, que empiezan a ganar espacio en las calles como una alternativa para reducir el gasto asociado al uso cotidiano de carburantes. Jorge Choque, ejecutivo de ventas de una concesionaria, distribuidora de vehículos y motos eléctricos Jinpeng, informó que las ventas de este tipo de unidades aumentaron de manera importante durante el último trimestre.
Según explicó, el crecimiento se concentró principalmente en las motocicletas, aunque también se comercializaron vehículos de cuatro ruedas y, en ese periodo, el incremento de la demanda permitió agotar el stock disponible de los modelos grandes. El contexto coincide con el cambio aplicado al precio del diésel. El Gobierno eliminó la subvención el 18 de septiembre y el litro pasó a un precio inicial de Bs 17,95, frente a los Bs 9,80 que regían para los consumidores minoristas bajo el esquema subsidiado.
La medida elevó el costo de operación para quienes dependen de este combustible y abrió mayor interés por alternativas que no requieren diésel. En ese escenario, Choque sostiene que los vehículos eléctricos despiertan interés por sus costos de uso y por la facilidad de carga. Explicó que los modelos comercializados por Eco-Drive pueden cargarse mediante un enchufe convencional de 220 voltios, similar al utilizado para conectar electrodomésticos de uso cotidiano, sin necesidad de instalar una conexión especial para el vehículo.
“Cualquier enchufe 220”, explicó el ejecutivo al describir el sistema de carga. Según detalló, esta característica permite que el usuario pueda recargar la unidad en su domicilio y evitar instalaciones adicionales que, dependiendo de la modalidad de conexión, pueden modificar las condiciones del consumo eléctrico. Otro de los aspectos que, de acuerdo con la concesionaria, está llamando la atención de los compradores es la garantía.
Choque señaló que los vehículos y motocicletas cuentan con una garantía de cinco años y utilizan baterías de litio o de fosfato. Destacó que este componente tiene un costo elevado, pero también una alta durabilidad cuando recibe el mantenimiento correspondiente. El ejecutivo indicó que el mantenimiento de las baterías no es permanente y que se realiza mediante revisiones y escáneres en periodos aproximados de entre tres y cinco años, de acuerdo con las condiciones de uso de la unidad.
Desde la concesionaria, este aspecto forma parte de los argumentos que los clientes consideran al momento de evaluar una compra. En cuanto a los precios, se ofrecen vehículos eléctricos desde Bs 62.000, correspondientes a un modelo de tres pasajeros. La oferta también contempla unidades de mayor tamaño, entre ellas vehículos tipo vagoneta y camioneta, además de motocicletas y trimotos eléctricas.
Choque señaló que actualmente la empresa trabaja con los modelos pequeños luego de haber agotado el stock de vehículos grandes. La variedad de unidades y el comportamiento de las ventas muestran que la movilidad eléctrica comienza a dejar de ser una opción poco habitual en Tarija. Aunque todavía representa una parte reducida del parque automotor, la presencia de estos vehículos y motocicletas es cada vez más visible, especialmente en un momento en que los usuarios buscan alternativas frente al encarecimiento de los combustibles y los costos de mantenimiento y operación de los vehículos convencionales.
Choque explicó que también espera la llegada de un nuevo stock de motocicletas y trimotos. Sin embargo, el traslado de los vehículos desde la fábrica está condicionado por el elevado costo del transporte marítimo, un factor que incide directamente en el precio final de las unidades. Más allá de las cifras de venta, el cambio refleja una búsqueda de opciones prácticas para la movilidad diaria.
En los eléctricos, la ausencia de consumo de diésel, la posibilidad de carga domiciliaria y la garantía ofrecida se convierten en elementos considerados por los compradores. En Tarija, la aparición de autos y motos eléctricas plantea un escenario distinto para la movilidad urbana. La evolución de los precios de los combustibles, el costo de las unidades y la disponibilidad de nuevos modelos marcarán el espacio que estas alternativas puedan ganar en las calles.
Cargar un eléctrico, de momento, cuesta menos que usar diésel La posibilidad de cargar los vehículos eléctricos en un enchufe convencional se convierte en uno de los principales atractivos para los usuarios. La mayoría de las unidades pueden recargarse con una conexión de 220 voltios y sin requerir instalaciones especiales. A ello se suma la ausencia de consumo de diésel, un factor que cobra mayor relevancia tras el incremento del precio de los carburantes.
Las concesionarias también destacan la duración de sus baterías y la garantía de cinco años para sus vehículos y motocicletas. En general el problema logístico suele aparecer en desplazamientos largos, donde la posibilidad de recargas son inferiores, por lo que se suelen utilizar vehículos híbridos.