La pelota del Fiscal General y el desembolso del FMI
Se suponía que en esta semana se debía dar por olvidado el asunto de la intervención al Ministerio Público. Poner tierra de por medio con algunos anuncios y supuestas “buenas noticias”, como el desembarco definitivo del FMI, para que aquello de utilizar las instrucciones del gobierno de Estados Unidos para desmontar una institución quedara en la nebulosa, sin embargo, se ha ido embarrando de a poco hasta lograr todo lo contrario. Primero fue el propio fiscal general Armando Urioste, encantado de su elección el día de su cumpleaños, quien se fue a CNN a decirle a Fernando del Rincón que en aquella maratoniana jornada para elegir un fiscal interino a criterio de los parlamentarios, su nombre lo sugirió un empresario.
Ya era raro que Urioste no hubiera estado en las rondas anteriores y mucho menos en la de las 3.00 de la mañana, cuando se suspendió porque ninguno de los dos candidatos parecía capaz de reunir los votos. A las 5.00 apareció Diego Ávila con el nombre del nuevo fiscal y se eligió a mano alzada. Todo raro.
Que lo hubiera sugerido un empresario era de por sí raro. ¿Por qué? ¿A quién?
¿A cambio de qué? ¿Con qué fines? Urioste se atrincheró y algunos voceros salieron a preguntarse qué tenía de malo.
Al final terció Diego Ávila y dijo que el nombre lo había sugerido el presidente… tanto peor, tanto si lo hacía como empresario o como presidente. La madeja, que ya llegó confusa al ser Urioste reconocido por el ejecutivo antes que posesionado por el presidente de la Asamblea, se ha ido enredando desde entonces; Ávila urge a elegir el fiscal definitivo por la vía ordinaria y Urioste trató de no arriesgar en los nombramientos departamentales… Para algunos el asunto ha ido bien: se mostró fuerza y determinación y el gobierno fue felicitado por los Estados Unidos de América. Hay incluso quien ya ensaya fórmulas similares para abordar el “conflicto” con la Vicepresidencia: el exdiputado Amílcar Barral, con ganas de volver, plantea una “proposición acusatoria” que, quien sabe, acabe en un juicio de responsabilidades contra Edmand Lara.
El incremento La cuestión es que al margen de la discusión política y las ganas de unos y de otros de acentuar el desgaste de unos, o de los otros, el problema está en los hogares. El defensor del Pueblo publicó un informe en el que advierte que una de cada tres familias bolivianas está reduciendo sus comidas para enfrentar la crisis y muchos talibanes de la metodología se le echaron encima por ser poco riguroso científicamente, no como con el cálculo de la inflación del INE, que explica que la variación de septiembre se debe al tomate y la zanahoria y no al efecto del nuevo precio del diésel en la canasta familiar… Desembolso El FMI hizo su primer desembolso de 211 millones de dólares, que confirma el monitoreo de la economía boliviana Como sea, el asunto de la economía está en el centro de la atención ciudadana.
Se han mejorado algo las esperas en los surtidores por gasolina y desde diferentes departamentos del gobierno se ha empezado a poner en duda que el 1 de enero de 2027 se vaya a retirar completamente la subvención a todos los combustibles, a pesar de que eso es lo que exactamente pone en el acuerdo económico que condiciona el préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta semana llegaron 211 millones de dólares de los 1.900 que se han acordado, lo que supone el desembarco definitivo y el sometimiento a los acuerdos: reducción del déficit fiscal, reservas, etc., y del que solo queda por desvelar la reforma tributaria. Que justo esta semana se haya puesto en cuestión la retirada de la subvención a la gasolina – como movimiento táctico para rebajar presión en los surtidores – no debió caer tan bien en Washington.
Que además el viceministro de presupuestos saliera a plantear un incremento salarial sobre la base de la inflación – que el Banco Mundial prevé en 10% -, peor. El cambio de mes ya se ha consolidado y las renegociaciones están a la orden del día: pasajes, precios de la canasta familiar, alquileres, servicios de transporte escolar, etc., van haciendo mella. Falta todavía un mecanismo clave contemplado en el decreto que liberó el precio del diésel en septiembre, y es justamente el mecanismo para calcular el precio diariamente.
El decreto establecía una indexación a varios factores – precio internacional, premios por servicios logísticos – y sobre todo, tipo de cambio oficial en Bolivia. Esta semana se modificó para vincularlo a una media semanal, pero hasta hoy sigue sin implementarse. Veremos cuantas gotas más caben en este octubre que empezó extraño.
Un gobierno sin oposición real En medio de la crisis política, la izquierda nacional, popular o más académica, sigue sin organizarse ni generar alternativas. Evo Morales sigue articulando en el Chapare, pero es cada vez más consciente que su nombre es utilizado por el gobierno para amortiguar críticas. Andrónico Rodríguez y Álvaro García Linera han desertado de la primera línea mientras que Central Obrera y Federación Campesina empiezan a “endurar” posiciones, pero todavía muy golpeados por la crisis de mayo y junio.
En ese contexto, las discusiones más profundas se disparan desde las regiones, acerca del encaje territorial y la distribución de funciones, con alcaldías y gobernaciones, más que en la propia Asamblea, donde las diferencias son de forma hasta la hora de votar.