Bolivia y Chile acuerdan revertir oleoducto y tender fibra óptica
Bolivia y Chile acordaron avanzar en la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica y desarrollar un corredor bioceánico de fibra óptica – en teoría a partir del cable Humboldt chileno -, dos proyectos que apuntan a mejorar el abastecimiento energético boliviano y ampliar su conexión digital con los mercados regionales. Ambos compromisos figuran en la declaración conjunta firmada ayer por los presidentes Rodrigo Paz y José Antonio Kast, en La Paz, al término de la visita oficial del mandatario chileno. En materia energética, los gobiernos destacaron los avances del proyecto OSSA II para revertir el oleoducto Sica Sica-Arica, iniciativa que, según el documento, contribuirá a fortalecer la seguridad del abastecimiento de combustibles de Bolivia.
El objetivo es habilitar el transporte de crudo desde Chile hacia las refinerías nacionales, para que operen al 100% de su capacidad y lograr refinar gasolina y diésel más barato que al precio internacional. La declaración conjunta no establece una fecha para el inicio de las operaciones y por tanto no garantiza una reducción inmediata de los precios. El resultado dependerá de las adecuaciones técnicas, las inversiones, la disponibilidad de crudo y las condiciones de suministro y procesamiento, pero supone un aliciente en el mediano plazo.
Fibra óptica para conectar al país con el Pacífico En conectividad, ambos gobiernos suscribieron un memorándum de entendimiento para desarrollar el Corredor Bioceánico de Fibra Óptica Chile-Bolivia, destinado a fortalecer la conectividad digital sudamericana y la integración entre los océanos Pacífico y Atlántico. Paz planteó que el proyecto permitirá a Bolivia convertirse en un punto de distribución de conectividad hacia otros países. El mandatario vinculó esta perspectiva con el cable submarino Humboldt, que conectará Australia con Chile y ampliará las rutas internacionales de transmisión de datos.
Se estima que el cable Humboldt esté operativo en 2028. Para que Bolivia pueda aprovechar esa infraestructura serán necesarias conexiones terrestres, inversiones y acuerdos técnicos y comerciales que definan el acceso a la capacidad de transmisión. La declaración suscrita establece el marco de cooperación, pero no detalla un calendario de ejecución ni precisa cuánto costará el proyecto y no es preciso esperar a que llegue para iniciar.
La CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe también manifestó su disposición a contribuir al desarrollo de estudios, proyectos e iniciativas orientados a fortalecer la conectividad, la infraestructura y los vínculos comerciales y productivos entre ambos países. El documento no identifica un monto de financiamiento comprometido. Comercio, minería y tránsito La agenda bilateral incluye la modernización del Acuerdo de Complementación Económica 22 (ACE-22), cuyos términos de referencia fueron suscritos para profundizar el intercambio comercial y las inversiones.
También se firmó un memorándum de entendimiento en asuntos mineros, con énfasis en cooperación técnica, intercambio de información e iniciativas de interés común. En integración física y logística, los presidentes acordaron trabajar para ampliar las alternativas de transporte y comercio exterior boliviano, fortalecer la seguridad de la carga y mejorar la coordinación en los pasos fronterizos de Chungará-Tambo Quemado y Colchane-Pisiga. Asimismo, ratificaron su voluntad de facilitar el libre tránsito de Bolivia por territorio y puertos chilenos y acordaron retomar el trabajo del mecanismo bilateral correspondiente.
La agenda contempla también cooperación en recursos hídricos transfronterizos, seguridad, migración y lucha contra delitos como el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando. Afinidad política y diferencias pendientes El acercamiento se produce en un contexto de afinidad política entre los gobiernos de Paz y Kast, ambos vinculados al Escudo de las Américas, iniciativa militar regional impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump y centrada en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. Esa coincidencia forma parte del contexto político, aunque los acuerdos bilaterales deberán evaluarse por su implementación y sus resultados.
La declaración conjunta reconoce que persisten diferencias históricas, pero encomienda al Mecanismo de Consultas Políticas abordar los asuntos de interés mutuo. Bolivia mantiene su reivindicación marítima y ambos países expresaron su voluntad de profundizar el diálogo sin que ello implique, por sí mismo, resolver esa controversia. Kast invitó a Paz a realizar una visita oficial a Chile durante 2027, invitación que fue aceptada.
El siguiente desafío será convertir los compromisos suscritos en proyectos con financiamiento, plazos y condiciones de ejecución definidos. El antecedente de 2020: Áñez ya anunció la conexión al Pacífico La idea de mejorar la conexión internacional de Bolivia mediante fibra óptica no es nueva. En septiembre de 2020, la entonces presidenta Jeanine Áñez inauguró la conexión de Entel a la red internacional a través de Perú, con un tendido de unos 2.200 kilómetros entre Desaguadero, Ilo y Lurín.
El Gobierno prometió entonces más velocidad y menores costos de internet. La iniciativa, sin embargo, era distinta del actual proyecto con Chile: no contemplaba el cable submarino Humboldt, cuya conexión entre Chile y Australia se desarrolló como una iniciativa posterior. De momento Bolivia sigue teniendo una de las peores conexiones a internet del mundo, que ha empeorado en los últimos meses según las encuestas de satisfacción del usuario.