El aniversario de Rodrigo Paz y la tregua posible
Mañana se cumple un año de la incontestable victoria de Rodrigo Paz Pereira en el balotaje por la presidencia de Bolivia. La victoria que hoy se quiere atribuir a TikTok – como si Rodrigo Paz no llevara 30 años en política siendo el hijo de Jaime Paz -, o a las estrategias oscuras del consultor argentino Fernando Cerimedom pero que se cimentó sobre el colapso del Movimiento Al Socialismo (MAS) – con el inestimable apoyo del TSE y el TCP que cerró todas las puertas a Evo Morales – y el fiasco del “Frente de Unidad” que promovían Samuel Doria Medina y Tuto Quiroga a condición de que ellos (cada uno de ellos) fuera el candidato de la Unidad y no el otro.
Aquel vuelo bajo el radar le permitió hacer innumerables promesas hasta convertirse, junto a su compañero de fórmula Edmand Lara en la “opción viable” para las grandes mayorías. El binomio se rompió antes incluso de ser posesionados y la mayoría de las promesas cayeron al baúl del olvido, pero si hay algo que caracterice por encima de todo al gobierno de Rodrigo Paz es su indefinición ideológica: para la derecha dura es cómplice de Evo Morales y el MAS sigue en el poder y para la izquierda es un lacayo de Donald Trump al servicio de las grandes empresas norteamericanas. No es el resultado de las burbujas de las redes, o más precisamente, no hay burbuja que se cree sin un hilo de verdad al que aferrarse.
Esta semana ha dado muestras de botón: El martes decretó la repatriación de al menos el 80% de las divisas obtenidas por la exportación de oro a los bancos nacionales; el viernes abrazó al más genuino representante de la extrema derecha del Escudo de las Américas, José Antonio Kast, al tiempo que le compraba el acceso a internet por el cable Humboldt de fibra óptica con lo que eso supone a la soberanía digital y seguridad de las telecomunicaciones. La misma Ley de Electricidad presentada es un híbrido entre posiciones proteccionistas y cantos al libre mercado que apenas fructifican. El debate sobre la repatriación de dólares o liquidación obligatoria ha movido un tanto el eje.
Como un despertar. El FMI ya ha llegado, los dólares están en las cuentas del Banco Central, y aunque el capital no se empezará a devolver hasta dentro de cuatro años y medio, los intereses sí, y va a hacer falta dólares para pagarlos, y eso pone al empresariado en primera línea. El MAS nacionalizó el gas, aunque al final quedó en una renegociación de contratos que le permitió tener un buen volumen de dólares en el cajón de forma permanente mientras se invertía, se hacía obra pública, se subían salarios y seguramente se despilfarraba.
El excedente disponible, al parecer, nadie lo atrapó y lo convirtió en inversiones rentables y prósperas hasta el punto de que el Estado se puso a jugar al empresario. Acabados los dólares del gas sin haber logrado reponer reservas ni contratos, los dólares vuelven a escasear. Rodrigo Paz dice confiar más en los empresarios de lo que confiaba el binomio Morales – García Linera, sobre los que se alista un juicio de responsabilidades en su debida forma, dicen, el riesgo es que los dólares que maneja Paz no son del gas nacional sino de préstamos que habrá que devolver, por lo que no hay margen de error.
Ni supuestamente más excusas de la seguridad jurídica y demás. La CAINCO ha presentado su propia Ley de Inversiones. Veremos.
¿Y las marchas? El otro tema de la semana ha sido el de las marchas, en este caso, frustradas. La economía aprieta tanto que las medidas audaces se piensan.
Peor después de los 53 días. Peor después de la desbandada. Los Campesinos dicen que están contra el dieselazo y que alguien convoque ampliado.
La COB dice que está en emergencia pero que discutirá el incremento salarial. El evismo simplemente no tiene fuerza, aunque desde dentro dicen que sí. Anunciaron “movilizaciones escalonadas” desde el martes y 13 y les cayó el gafe.
Algunos esperaban algo masivo ese día. Se pateó a noviembre y aún así. Los rumores dicen que vendieron Abya Yala – regalo personal de Irán a Evo Morales – porque se supone le dieron una suculenta pauta estatal – que aun no está en el Sicoes -.
Los rumores más fuertes dicen que se pactó la paz. Uno no molesta al otro y el otro al uno y que el acuerdo con el FMI haga lo suyo. Obvio que Paz va a seguir usando a Morales como descargo, pero en algún momento cantará eso de no apresarlo.
Circuló un audio. Otro. En realidad, dos.
Edmand Lara dice que no fue él. En el uno, el exasesor Fernando Cerimedo alardea con el diputado Reyes de su poder e influencia y de haber hecho cosas malas en oriente medio y de que prefería irse por muertos (interviniendo los bloqueos de mayo) que por tontos. Martela dice que es 100% verídico.
El otro enumera lista de gastos para aprehender a Evo con recompensa y todo al ministro Mauricio Zamora, que toma nota. Ni hubo muertos ni hubo aprehensión. Lara dice que esos no los filtró él, pero que cree que es el propio Cerimedo para presionar al gobierno para que lo saquen ya de prisión.
Su abogado dice que será en noviembre. Quedan muchos días hasta noviembre. Las grandes promesas de Rodrigo Paz “Capitalismo para Todos”, créditos a bajo interés, nacionalización de autos chutos, salario universal para las mujeres o renta dignidad de 2.000 bolivianos fueron algunas de las promesas electorales realizadas de las que ya nadie quiere hablar.
Por otro lado, en campaña Rodrigo Paz señaló que la aprehensión de Evo era cuestión de la justicia; que no acudiría al endeudamiento externo; que ajustaría combustibles con protección a los más vulnerables y que crearía un sistema de flotación del dólar entre bandas. Además se han tomado otras medidas como la eliminación del Impuesto a las Grandes Fortunas o la libre exportación.